El fin del tiempo de gracia

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Nadie sabe cuándo terminará el tiempo de gracia 

Dios no nos ha revelado el tiempo cuando terminará este mensaje o cuando el tiempo de gracia llegará a su fin. Aceptemos las cosas reveladas para nosotros y para nuestros hijos, pero no procuremos saber lo que ha sido mantenido secreto en los concilios del Todopoderoso […]. {EUD 193.1}

Me han llegado cartas preguntándome si tengo alguna luz especial en cuanto a la fecha de la terminación del tiempo de gracia, y contesto que solo tengo este mensaje que dar: que ahora es el tiempo de trabajar mientras dure el día, pues viene la noche cuando nadie puede obrar.—Mensajes Selectos 1:224 (1894). {EUD 193.2}

 

La imposición de la ley dominical precede al fin del tiempo de gracia

 

El Señor me ha mostrado definidamente que la imagen de la bestia se formará antes de la terminación del tiempo de gracia; y esto debido a que constituirá una gran prueba1 para el pueblo de Dios, mediante la cual se decidirá su destino eterno.—Mensajes Selectos 2:92 (1890). {EUD 193.3}

¿Qué es la “imagen de la bestia”? ¿Y cómo se la formará? La imagen es hecha por la bestia de dos cuernos y es una imagen de la primera bestia.2Así que para saber a qué se asemeja la imagen y cómo será formada, debemos estudiar los rasgos característicos de la misma bestia: el papado. {EUD 194.1}

Cuando la iglesia primitiva se corrompió al apartarse de la sencillez del Evangelio y al aceptar costumbres y ritos paganos, perdió el Espíritu y el poder de Dios; y para dominar las conciencias buscó el apoyo del poder civil. El resultado fue el papado es decir, una iglesia que dominaba el poder del Estado y se servía de él para promover sus propios fines y especialmente para extirpar la “herejía”. Para que los Estados Unidos formen una imagen de la bestia, el poder religioso debe dominar de tal manera al gobierno civil que la autoridad del Estado sea empleada también por la iglesia para cumplir sus fines […]. {EUD 194.2}

La “imagen de la bestia” representa la forma de protestantismo apóstata que se desarrollará cuando las iglesias protestantes busquen la ayuda del poder civil para la imposición de sus dogmas.—Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 496, 498 (1911). {EUD 194.3}

 

El tiempo de gracia termina cuando se completa el sellamiento

 

Precisamente antes de que entráramos en él [el tiempo de angustia], todos recibimos el sello del Dios viviente. Entonces vi que los cuatro ángeles dejaron de retener los cuatro vientos. Y vi hambre, pestilencia y espada, nación se levantó contra nación, y el mundo entero entró en confusión.—Comentario Bíblico Adventista 7:979 (1846). {EUD 194.4}

Vi ángeles que iban y venían de uno a otro lado del cielo. Un ángel con tintero de escribano en la cintura regresó de la tierra y comunicó a Jesús que había cumplido su encargo, quedando sellados y numerados los santos. Vi entonces que Jesús, quien había estado oficiando ante el arca de los Diez Mandamientos, dejó caer el incensario, y alzando las manos exclamó en alta voz: “Consumado es”.—Primeros Escritos, 279 (1858). {EUD 194.5}

Queda, por así decirlo, solamente un momento de tiempo. Pero aunque ya se levanta nación contra nación, y reino contra reino, no hay todavía conflagración general. Todavía los cuatro vientos son retenidos hasta que los siervos de Dios sean sellados en sus frentes. Entonces las potencias de la tierra ordenarán sus fuerzas para la última gran batalla.—Joyas de los Testimonios 2:369 (1900). {EUD 195.1}

Un ángel que regresa de la tierra anuncia que su obra está terminada; el mundo ha sido sometido a la prueba final, y todos los que han resultado fieles a los preceptos divinos han recibido “el sello del Dios vivo”. Entonces Jesús dejará de interceder en el santuario celestial. Levantará sus manos y con gran voz dirá: “Hecho es”.—Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 671 (1911). {EUD 195.2}

 

El tiempo de gracia terminará repentina, inesperadamente

 

Cuando Jesús cese de interceder por el hombre, los casos de todos estarán decididos para siempre […]. Termina el tiempo de gracia; las intercesiones de Cristo cesan en el cielo. Este tiempo llega finalmente sobre todos en forma repentina, y aquellos que han descuidado la purificación de sus almas mediante la obediencia a la verdad, son encontrados dormidos.—Testimonies for the Church 2:191 (1868). {EUD 195.3}

El fin del tiempo de gracia vendrá repentina e inesperadamente, cuando menos se lo espere; pero podemos hoy tener un registro limpio en el cielo, y saber que Dios nos acepta.—Comentario Bíblico Adventista 7:1000 (1906). {EUD 195.4}

Cuando quede concluida la obra del juicio investigador, quedará también decidida la suerte de todos para vida o para muerte. El tiempo de gracia terminará poco antes de que el Señor aparezca en las nubes del cielo […]. {EUD 195.5}

Antes del diluvio, después que Noé hubo entrado en el arca, Dios le encerró en ella, dejando fuera a los impíos; pero por espacio de siete días el pueblo, no sabiendo que su suerte estaba decidida, continuó en su indiferente búsqueda de placeres y se mofó de las advertencias del juicio que le amenazaba. “Así—dice el Salvador—será también la venida del Hijo del Hombre”. Mateo 24:39. Inadvertida como ladrón a medianoche, llegará la hora decisiva que fija el destino de cada uno, cuando será retirado definitivamente el ofrecimiento de la gracia que se dirigiera a los culpables […]. {EUD 195.6}

Mientras que el hombre de negocios está absorto en el afán de lucro, mientras el amigo de los placeres corre tras ellos, mientras la esclava de la moda está ataviándose, puede llegar el momento en que el Juez de toda la tierra pronuncie la sentencia: “Has sido pesado en la balanza y has sido hallado falto”. Daniel 5:27 (VM).—Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 545 (1911). {EUD 196.1}

 

Actividad humana después del fin del tiempo de gracia

 

Los justos y los impíos continuarán viviendo en la tierra en su estado mortal, los hombres seguirán plantando y edificando, comiendo y bebiendo, inconscientes todos ellos de que la decisión final e irrevocable ha sido pronunciada en el santuario celestial.—Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 545 (1911). {EUD 196.2}

Cuando la decisión irrevocable del Santuario haya sido pronunciada y el destino del mundo haya sido determinado para siempre, los habitantes de la tierra no lo sabrán. Las formas de la religión seguirán en vigor entre las muchedumbres de en medio de las cuales el Espíritu de Dios se habrá retirado finalmente; y el celo satánico con el cual el príncipe del mal ha de inspirarlas para que cumplan sus crueles designios, se asemejará al celo por Dios.—Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 673 (1911). {EUD 196.3}

El trigo y la cizaña crecen “juntamente […] hasta la siega”. En el cumplimiento de los deberes de la vida, los justos serán puestos en contacto con los impíos hasta el mismo fin. Los hijos de la luz están esparcidos entre los hijos de las tinieblas para que todos puedan ver el contraste.—Testimonies for the Church 5:100 (1882). {EUD 196.4}

Cristo declaró que cuando él venga algunos miembros de su pueblo que lo espera estarán ocupados en transacciones comerciales. Algunos estarán sembrando en el campo; otros, recogiendo la cosecha, y otros, moliendo en el molino.—Carta 66, 1894. {EUD 196.5}

 

Continúan la incredulidad y los placeres prohibidos

 

El escepticismo y aquello que se llama ciencia han menoscabado en gran medida la fe del mundo cristiano en su Biblia. Se aceptan alegremente errores y fábulas, para que puedan seguir el camino de la complacencia propia y no sentirse alarmados, porque no procuran retener a Dios en su conocimiento. Dicen: “Mañana será como hoy y habrá mucho más abundancia”. Pero en medio de su incredulidad y placeres impíos, se oye el clamor del arcángel y la trompeta de Dios […]. {EUD 197.1}

Cuando en nuestro mundo todo sea actividad febril, inmersa en la ambición egoísta de ganancia, Jesús vendrá como ladrón.—Manuscrito 15b, 1886.{EUD 197.2}

Cuando los que profesan ser el pueblo de Dios se unan con el mundo, viviendo como él vive y compartiendo sus placeres prohibidos; cuando el lujo del mundo se vuelva el lujo de la iglesia; cuando las campanas repiquen a bodas, y todos cuenten en perspectiva con muchos años de prosperidad mundana—entonces, tan repentinamente como el relámpago cruza el cielo, se desvanecerán sus visiones brillantes y sus falaces esperanzas.—Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 387 (1911). {EUD 197.3}

 

Los hombres estarán totalmente absortos en los negocios

 

Cuando Lot amonestó a los miembros de su familia en cuánto a la destrucción de Sodoma, no prestaron atención a sus palabras, sino que lo consideraron como un fanático extremista. La destrucción que vino los encontró desapercibidos. Así será cuando Cristo venga: agricultores, negociantes, abogados, comerciantes, estarán absortos en los negocios, y el día del Señor vendrá sobre ellos como un lazo.—The Review and Herald, 10 de marzo de 1904. {EUD 197.4}

Cuando ministros, agricultores, comerciantes, abogados, personajes importantes y hombres aparentemente piadosos exclamen “Paz y seguridad”, vendrá destrucción repentina. Lucas registra las palabras de Cristo, de que el día de Dios viene como un lazo: la figura de un animal merodeando en el bosque en busca su presa, y ¡ay!, repentinamente es entrampado por el lazo oculto del cazador.—Manuscript Releases 10:266 (1876). {EUD 197.5}

Cuando los hombres están tranquilos, llenos de diversiones, absortos en comprar y vender, entonces se aproxima el ladrón con paso furtivo. Así será la venida del Hijo del hombre.—Carta 21, 1897. {EUD 198.1}

 

Los dirigentes religiosos estarán llenos de optimismo

 

Cuando los razonamientos de la filosofía hayan desterrado el temor a los juicios de Dios; cuando los maestros de la religión nos hablen de largos siglos de paz y prosperidad, y el mundo se dedique por completo a sus negocios y placeres, a plantar y edificar, a fiestas y diversiones, y desechando las amonestaciones de Dios, se burle de sus mensajeros, “entonces vendrá sobre ellos destrucción de repente, […] y no escaparán”.—Historia de los Patriarcas y Profetas, 94 (1890). {EUD 198.2}

Venga cuando venga, el día de Dios caerá repentinamente sobre los impíos desprevenidos. El día menos pensado, en medio del curso rutinario de la vida, absortos los hombres en los placeres de la vida, en los negocios, en la caza al dinero, cuando los guías religiosos ensalcen el progreso y la ilustración del mundo, y los moradores de la tierra se dejen arrullar por una falsa seguridad—entonces, como ladrón que a media noche penetra en una morada sin custodia, así caerá la inesperada destrucción sobre los desprevenidos “y no escaparan”.—Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 42 (1911). {EUD 198.3}

 

Satanás infiere que ha terminado el tiempo de gracia

 

En el tiempo de angustia Satanás incita a los impíos quienes rodean al pueblo de Dios para destruirlos. Pero él no sabe que se ha escrito “perdonado” frente a sus nombres en los libros del cielo.—The Review and Herald, 19 de noviembre de 1908. {EUD 198.4}

Así como Satanás influyó en Esaú para que marchase contra Jacob, así también instigará a los malos para que destruyan al pueblo de Dios en el tiempo de angustia. Ve que los ángeles protegen a los que guardan los mandamientos e infiere que sus pecados les han sido perdonados; pero no sabe que la suerte de cada uno de ellos ha sido resuelta en el santuario celestial.—Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 676 (1911). {EUD 198.5}

 

Hambre de la palabra

 

Aquellos que ahora no aprecian, ni estudian, ni valoran profundamente la Palabra de Dios hablada por sus siervos, más adelante tendrán razón para lamentarse amargamente. Vi que el Señor durante el juicio caminará por la tierra al fin del tiempo; las terribles plagas comenzarán a caer. Entonces aquellos que han despreciado la Palabra de Dios y la han valorado a la ligera, “irán errantes de mar a mar; desde el norte hasta el oriente discurrirán buscando palabra de Jehová, y no la hallarán”. Amós 8:12. Hay un hambre en la tierra por oír la Palabra.—Manuscrito 1, 1857. {EUD 199.1}

 

No más oraciones por los impíos

 

Los ministros de Dios habrán hecho su última tarea, ofrecido sus últimas oraciones, derramado sus últimas lágrimas amargas por una iglesia rebelde y un pueblo impío. Su última solemne amonestación ha sido dada. Entonces, aquellos que han profesado la verdad y no la han practicado, ¡cuán rápidamente darían casas y terrenos, dólares que han sido acumulados miserablemente y conservados en forma mezquina, para recibir algún consuelo, para que se les explique el camino de salvación, o para oír de sus ministros una palabra de esperanza, o una oración o una exhortación! Pero no, deberán padecer hambre y sed en vano; su sed nunca será saciada, ni podrán obtener consuelo. Sus casos están decididos y fijados para siempre. Es un tiempo temible, terrible.—Manuscrito 1, 1857. {EUD 199.2}

En el tiempo cuando caigan los castigos de Dios sin misericordia, oh, ¡cuánto envidiarán los impíos la condición de los que habitan “al abrigo del Altísimo”: el pabellón en el cual oculta el Señor a todos los que lo han amado y han obedecido sus mandamientos! Para los que sufren a consecuencia de sus pecados, ciertamente será envidiable la suerte de los justos en un tiempo tal. Pero después que termine el tiempo de gracia, la puerta de la misericordia se cerrará para los impíos; no se ofrecerán más oraciones a su favor.—Comentario Bíblico Adventista 3:1168 (1901). {EUD 199.3}

 

No es posible transferir el carácter

 

El Señor viene con poder y gran gloria. Entonces separará completamente a los justos de los impíos. Pero el aceite no podrá ser transferido en ese momento a las vasijas de los que no lo tienen. Entonces se cumplirán las palabras de Cristo: “Dos mujeres estarán moliendo juntas; la una será tomada, y la otra dejada. Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado”. Los justos y los impíos deben estar relacionados en la obra de la vida. Pero el Señor lee el carácter; él discierne a los que son hijos obedientes, a los que respetan y aman sus mandamientos.—Testimonios para los Ministros, 234 (1895). {EUD 200.1}

Es algo solemne morir, pero es mucho más solemne vivir. Cada pensamiento, palabra y acción de nuestra vida volverá a confrontarnos. Tendremos que seguir siendo durante toda la eternidad lo que nos hayamos hecho durante el tiempo de gracia. La muerte provoca la disolución del cuerpo, pero no produce cambio alguno en nuestro carácter, ni lo cambia tampoco la venida de Cristo; tan solo lo fija para siempre sin posibilidad de cambio.—Joyas de los Testimonios 2:167 (1885). {EUD 200.2}

 

Otro tiempo de gracia no convencería a los malvados

 

Tenemos que aprovechar al máximo nuestras oportunidades presentes. No se nos dará otro tiempo de gracia en el cual prepararnos para el cielo. Esta es nuestra única y última oportunidad para formar caracteres que nos harán idóneos para el futuro hogar que el Señor ha preparado para todos los que son obedientes a sus mandamientos.—Carta 20, 1899. {EUD 200.3}

No habrá tiempo de gracia después de la venida del Señor. Los que dicen que lo habrá, están engañados y extraviados. Antes que Cristo venga, existirá un estado de cosas como el que existió antes del diluvio. Y después que el Salvador aparezca en las nubes del cielo, a nadie se le dará otra oportunidad para obtener la salvación. Todos habrán hecho su decisión.—Carta 45, 1891. {EUD 200.4}

Todos serán probados de acuerdo con la luz que han tenido. Los que se tornan de la verdad a las fábulas, no pueden esperar un segundo tiempo de gracia. No habrá un milenio temporal. Si resisten la verdad y usan su influencia para obstruir el camino de modo que otros no la reciban, después que el Espíritu Santo ha traído convicción a sus corazones, nunca serán convencidos. No buscaron la transformación de carácter durante el tiempo de prueba que se les dio, y Cristo no les dará la oportunidad de recorrer nuevamente el camino. La decisión es definitiva.—Carta 25, 1900. {EUD 201.1}

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