En el cielo nos aguardan sorpresas

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Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. 1 Samuel 16:7.{MSV76 318.1}
A menudo consideramos sin esperanza a los mismos a quienes Cristo está atrayendo a sí… En el cielo habrá muchos de quienes sus prójimos suponían que nunca estarían allí.16{MSV76 318.2}
Entre los redimidos habrá algunos que se aferraron a Cristo en los últimos momentos de su vida, y en el cielo se impartirá instrucción a los que murieron sin tener un conocimiento pleno del plan de salvación.17{MSV76 318.3}
Durante su agonía sobre la cruz, llegó a Jesús un rayo de consuelo… En Jesús, magullado, escarnecido y colgado de la cruz, vio al Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. La esperanza se mezcló con la angustia en su voz, mientras que su alma desamparada se aferraba de un Salvador moribundo. “Señor, acuérdate de mí—exclamó—, cuando vinieres en tu reino”. Lucas 23:42 (VM). Prestamente llegó la respuesta:… De cierto te digo hoy: estarás conmigo en el Paraíso.18{MSV76 318.4}
Esa fe puede estar representada por los labradores que fueron a trabajar a la hora undécima, y que recibieron igual paga que los que habían trabajado durante muchas horas. El ladrón pidió con fe, en actitud penitente, con contrición. Pidió con fervor, como si comprendiera plenamente que Jesús podía salvarlo si quería.19{MSV76 318.5}
Aquellos a quienes Cristo elogia en el juicio, pueden haber sabido poca teología, pero albergan sus principios… Entre los paganos hay quienes adoran a Dios ignorantemente, quienes no han recibido jamás la luz por un instrumento humano, y sin embargo no perecerán. Aunque ignorantes de la ley escrita de Dios, oyeron su voz hablarles en la naturaleza e hicieron las cosas que la ley requería. Sus obras son evidencia de que el Espíritu de Dios tocó su corazón, y son reconocidos como hijos de Dios.{MSV76 318.6}
¡Cuánto se sorprenderán y alegrarán los humildes de entre las naciones y entre los paganos, al oír de los labios del Salvador: “En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis”! (Mateo 25:45) ¡Cuán alegre se sentirá el corazón del Amor Infinito cuando sus seguidores lo miren con sorpresa y gozo al oír sus palabras de aprobación!20{MSV76 318.7}

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