Evitemos los peligros del desorden

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Nadie albergue el pensamiento de que podemos prescindir de la organización. La erección de esta estructura nos ha costado mucho estudio y muchas oraciones en demanda de sabiduría, que sabemos que Dios ha contestado. Se la ha edificado bajo su dirección, sobre la base de mucho sacrificio y conflicto. Ninguno de nuestros hermanos esté tan engañado como para intentar derribarla, porque se produciría una situación en la que ni siquiera soñamos. En el nombre del Señor os declaro que la organización debe permanecer, fortalecida, establecida, asentada. Cuando Dios ordenó: “Avanzad”, lo hicimos en medio de dificultades que aparentemente imposibilitaban el progreso. Sabemos cuánto ha costado poner por obra los planes de Dios en lo pasado, los planes que han hecho de nosotros el pueblo que somos. Sea, pues, cada uno de nosotros sumamente cuidadoso, para no confundir las mentes con respecto a las cosas que Dios ha ordenado para nuestra prosperidad y éxito en el avance de su causa. {IR 33.1}

Los ángeles trabajan en forma armoniosa. Un orden perfecto caracteriza todos sus movimientos. Cuanto más cerca imitemos la armonía y el orden de la hueste angelical, más éxito tendrán los esfuerzos de estos agentes celestiales en nuestro favor. Si no vemos ninguna necesidad de trabajar en forma armoniosa, y somos desordenados, indisciplinados y desorganizados en nuestra forma de obrar, los ángeles, que están cabalmente organizados y se mueven en perfecto orden, no pueden trabajar con éxito por nosotros. Se apartan apesadumbrados, porque no están autorizados a bendecir la confusión, el desorden y la desorganización.Todos los que deseen la cooperación de los mensajeros celestiales deben trabajar al unísono con ellos. Los que tienen la unción de lo alto estimularán el orden, la disciplina y la unidad de acción en todo lo que emprendan, y entonces los ángeles de Dios podrán cooperar con ellos. Pero nunca, nunca estos mensajeros celestiales respaldarán la irregularidad, la desorganización y el desorden. Todos estos males son el resultado de los esfuerzos de Satanás para debilitar nuestras fuerzas, para disipar nuestro valor, e impedir el éxito en la acción. {IR 34.1}

Satanás sabe bien que el éxito puede acompañar únicamente al orden y la acción armoniosa. Bien sabe que todo lo que está relacionado con el cielo está en perfecto orden, que la sujeción y la disciplina perfecta señalan los movimientos de la hueste angelical. Es su firme propósito apartar a los profesos cristianos tanto como sea posible del orden del cielo; por lo tanto engaña aun a los profesos hijos de Dios y les hace creer que el orden y la disciplina son enemigos de la espiritualidad, que la única seguridad para ellos consiste en permitir que cada uno siga su propia conducta, y en permanecer especialmente separados de los grupos de cristianos que están unidos y trabajan para establecer la disciplina y la armonía en la acción. Se consideran peligrosos todos los esfuerzos que se hacen para establecer el orden; es decir, se los considera una restricción de la libertad legítima, y por lo tanto se los teme como al papismo. Estas almas devotas consideran que es virtud jactarse de su libertad para pensar y actuar en forma independiente. No aceptan indicaciones de nadie. No se consideran responsables ante nadie. Se me mostró que es la obra especial de Satanás inducir a los hombres a creer que Dios les ha ordenado hacer las cosas por su cuenta y escoger su propia forma de obrar independientemente de sus hermanos. {IR 35.1}

Dios está guiando a su pueblo para que salga del mundo con el fin de colocarlo sobre la exaltada plataforma de la verdad eterna, los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Quiere disciplinar y preparar a sus hijos. No estarán en desacuerdo, creyendo uno una cosa, y teniendo otro una fe y opiniones totalmente opuestas, moviéndose cada uno independientemente del cuerpo. Por la diversidad de los dones y ministerios que él ha puesto en la iglesia, todos pueden llegar a la unidad de la fe. Si alguien adopta puntos de vista referentes a la Biblia sin considerar la opinión de sus hermanos, y justifica su conducta alegando que tiene derecho de sostener sus propias opiniones peculiares, y luego las impone a otros, ¿cómo podrá cumplirse la oración de Cristo? ¿Y si otro y aun otro se levanta, y cada uno reclama su derecho a creer y hablar lo que le place sin relación con la fe del cuerpo, dónde estará la armonía que existió entre Cristo y su Padre, y que Cristo pidió en oración que existiera entre sus hermanos? {IR 36.1}

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2 Comentarios

  1. Iris Oquendo dice

    Interezante

  2. ELIO SUÁREZ dice

    ESTAMOS EN LOS TIEMPOS FINALES, SIGAMOS APRENDIENDO DE JESÚS, PARA ALCANZAR SU GRACIA Y ENCONTRARNOS CON ÉL.

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