La iglesia no ha de ser dispersada

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Nuevamente digo: El Señor no ha hablado mediante ningún mensajero que llame Babilonia a la iglesia que guarda los mandamientos de Dios. Es verdad que hay cizaña junto con el trigo, pero Cristo dijo que enviaría a sus ángeles a reunir primero la cizaña en atados para quemarla, y a poner el trigo en el granero. Sé que el Señor ama a su iglesia, la cual no ha de ser desorganizada ni dispersada en átomos independientes. No existe la menor lógica en esto ni hay la más mínima evidencia de que ocurrirá tal cosa. Quienes obedezcan este mensaje falso y procuren influir en otros para que también lo acepten, serán engañados y preparados para recibir engaños mayores, y los frutos de sus esfuerzos se reducirán a la nada.{2MS 78.1}
Algunos miembros de la iglesia tienen orgullo, suficiencia propia e incredulidad arraigada, y manifiestan resistencia a abandonar sus ideas, aunque se amontonen las evidencias que indican que el mensaje a la iglesia de Laodicea se aplica a ellos. Pero eso no eliminará a la iglesia. Dejad que la cizaña y el trigo crezcan juntos hasta la cosecha, cuando los ángeles llevarán a cabo la obra de separación.{2MS 78.2}
Amonesto a la Iglesia Adventista a ser cuidadosa en la forma como recibe cada nuevo concepto, y también a los que pretenden poseer gran luz. El carácter de su obra parece consistir en acusar y en destruir.{2MS 78.3}
Hermano mío, quiero decirle: Sea cuidadoso. No dé ni un paso más por el camino en el cual ha entrado. Ande en la luz, “entre tanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas”. Juan 12:35.{2MS 78.4}
Ud. se queja de que en Battle Creek lo trataron fríamente. ¿Acudió Ud. con espíritu de humildad a aquellos que son espirituales? ¿Les dijo: “¿Queréis examinar las Escrituras conmigo, y orar acerca de este asunto? No tengo la luz, y quiero poseerla; porque el error nunca santificará el alma”? ¿Puede Ud. sorprenderse de que ellos no le proporcionasen toda la confianza que Ud. pensaba obtener de ellos, después de la experiencia por la cual pasaron? ¿No debería darse importancia a las palabras de Cristo? “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces”. Mateo 7:15. Se dirá cada vez con más frecuencia: “Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está”. Que los creyentes obedezcan la voz del ángel que ha dicho a la iglesia: “Uníos estrechamente”. En la unidad está vuestra fortaleza. Amaos como hermanos, sed compasivos, sed corteses. Dios tiene una iglesia, y Cristo ha declarado: “Las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”. Mateo 16:18. Los mensajeros que el Señor envía llevan las credenciales divinas. Siento aprecio por Ud., pero venga a la luz; yo se lo ruego.—Carta 16, 1893{2MS 78.5}

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